He visto varias redadas en lavapiés, y siempre con una amarga sensación de impotencia. El lunes 7 de Octubre, cuando bajaba con unos compis del curro hacia la plaza, vimos como estaba todo lleno de policia y de gente gritando. Me emocionó ver como era algo espontaneo, la gente se agrupaba y empezaba a gritarle a los agentes. Me acerqué para sacar unas fotos, y vino un agente a pedirme que le enseñara las fotos, que si tenia alguna donde aparecieran “compañeros” o “vehículos”, tenia que borrarlas. Luego mucha tensión en el ambiente, hubo un momento en el que parecia que se iba a liar, hasta que la policia se fué.

Un relato sobre lo que ocurrió que me ha gustado mucho:

Hoy hemos dado un paso adelante ante el acoso policial constante a la población migrante del barrio. Algunos lo habían hecho ya en solitario o en pequeños grupos. Pero hoy fuimos muchos. Hoy la policía supo que no puede actuar con total impunidad ante la mirada frustrada de los vecinos, supo que no vamos a normalizar el atropello sistemático.
Hoy les miramos juntos, les gritamos juntos, les señalamos, les echamos de la plaza. Hoy no pasamos de largo, como quien va a comprar fruta

La noticia sobre la redada en indymedia.